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Ene
Habían transcurrido apenas diez minutos desde que el vuelo 1282 de Alaska Airlines había despegado del aeropuerto de Portland, cuando sus pasajeros comprobaron horrorizados que una sección del fuselaje salió despedida, motivando una despresurización de la cabina. Las mascarillas se desprendieron de forma automática y la aeronave inició un retorno a la pista, declarando la emergencia, con el boquete en el fuselaje. En esta pesadilla, que podía haber terminado en tragedia, un iPhone se llevaría buena parte de los titulares los días siguientes: sobrevivió intacto a la caída desde la aeronave.Sean Bates, un ciudadano de una localidad cercana a Portland,…
